A ti
no te gusta, y a él le va a gustar mucho menos,
pero eres su mujer y él es tu hombre, aunque ya no
lo recuerdes...
Has sido su querer más
preciado, te ha vestido de afecto desde aquel día y te ha rociado con flores desde entonces. Vivía a base de utopías
emergentes, nada más que tu pelo alborotado
bastaba para alegrarle las mañanas,
una sí y otra también.
Te metió en su coche, luego en su cama
y finalmente en su vida; te pidió la
mano, ser el padre de tus hijos y el responsable de hacerte feliz durante el
resto de tus días, y ¿tú?, tú has resultado ser un fraude disfrazado de oportunidad.
Era el hombre de tus sueños, tu príncipe
arco iris que te regalaba colores los 365 días del
año. Luchaste por él, y ahora ¿qué?
Tu familia te abandonó, no
querían aceptar tu felicidad, eran
demasiado cómodos como para fingir una
sonrisa en tu presencia, te daban incluso lástima,
y ahora casi me la estás dando tú a mí.
Soy tu hijo madre, el fruto de vuestro árbol,
el más verde es cierto, pero no por
ello el más inocente.
Te he visto, no te he seguido por tristeza, ésa que me hacía
encerrarme en mi habitación cada vez que te pintabas los
labios con tu barra color cereza, te ponías tus
botas de cowboy universitarias
y salías a horcajadas de tu propia
casa, temiendo a tu propia sombra y no de con quién pudieras cruzarte.
Sabes que lo que estás
haciendo no está bien, no te gusta hacerle eso
a tu marido, no lo entiendes y aun así también sabes que lo vas a
abandonar, que nos vas abandonar, que te vas a ir con ese extraño disfrazado de tu "media naranja".
Yo sólo tengo 14 años, y aquí me hallo en una de mis tantas
tardes encerrado en mi habitación,
desgastado por la tristeza de esta situación,
escribiéndote una carta.
Pidiéndote por escrito y por favor, aunque no esté en absoluto de acuerdo con la decisión que cualquier día de
estos vas a tomar, que si quieres partirle el corazón al amor de tu vida, pártele
el corazón con tinta, (recordándole que al menos sigue ahí para ti como lo estoy
haciendo yo ahora mismo), y no, con medio armario vacío, una maleta menos y un adiós sordomudo.
Por favor, mamá...
No hay comentarios:
Publicar un comentario