sábado, 28 de diciembre de 2013

Un día en el espejo.

Pasar un día de tu vida delante de un espejo, conocerte como nunca antes lo habías hecho.

Disponer de todo lo necesario el día anterior y acostarte con tu alma perfilada en el espejo, comenzando así el viaje.

Un nuevo día y un nuevo sol que se esconde tímido ante la presencia del espejo, tu cara de recién despertada eclipsando al grande y perfecto vidrio opaco.
Empiezas a descubrirte desde minuto uno y no precisamente físicamente. Te darás cuenta de cómo eres de materialista en el mundo al ir recordando y revisando todas las cosas que pensaste de imprescindibles para vivir un día encerrado. Higiene, alimentación, entrenamiento, dirigidos a los momentos ‘mimos’ y a los momentos ‘fiesta’.

Te atreves a juzgar tu cara frente al espejo, desayunas frente al espejo, te lavas los dientes frente al espejo, te duchas frente al espejo, te vistes frente al espejo.
Poco a poco ya empiezas a emocionarte sobre tu hacer o a dudar sobre cambiar, que te gustas más y que te gustas menos.

Llega el momento de ir más a allá, ir al trono que todo rey tiene. Y como la mejor cura contra el estreñimiento mental, es cagarse de risa, te observas y te juzgas felizmente en uno de los momentos más privados que solemos tener, completamente solos, completamente nosotros.

Comes, estudias, lees, cantas, tocas, bailas, hablas, te ríes de lo que ves y te ríes de lo que los demás ven día a día. Llamas a un amigo, le cuentas la movida, tus reflexiones, tus ganas de experimentar aún más. Lo invitas y viene, trae ganas de pasárselo bien y cuenta con TODO lo necesario para llevarlo a cabo. Desde gominolas, pasando por cámara de video y terminando en una botella de vino.

Disfrutáis de toda la tarde. Se os ocurre incluso empezar a pintar el espejo extras para hacerlo todavía más divertido. Unos bigotes, alguien unicejo, un buen sombrero de señora…Sacáis vuestro lado más infantil y luego el más sentimental. Os besáis incluso para reafirmarlo, pero sólo lo hacéis porque sois amigos. Claramente con la puesta de sol de escenario. Delante y detrás vuestra, gracias al espejo.

Llega la noche y llega el momento de avisar aún a más amigos, fiesta en el espejo le dices, observas tu cara y la de tu amigo al escuchar las reacciones de los otros, locos nos llaman, locos parecemos, quizás lo estemos, y por ello no dudan en no perdérselo.

Después de horas a otro nivel, uno a uno van cayendo, dormidos, en el suelo, con caritas de ángel impresas reflejadas a la inversa. Te toca tu turno, los párpados pesan, las ideas emigran al país de los sueños y tú con ellas, despidiéndote del espejo hasta la próxima vez.

lunes, 9 de diciembre de 2013

"El inconsciente si no de los sueños"


Todos conocemos el inconsciente si no de los sueños y el continuo retorno de la duda mientras dormimos, los cuales dejan restos una vez ya despiertos y caminando un nuevo día.

A veces, una pesadilla puede transformarse en una tentación. Nos encontramos en un miedo tan profundo, que nos atrevemos a experimentar una sensación aún más escalofriante, el morbo. Desafiando la realidad.

Se produce una transposición de escenas instantáneas que nos deja libres de espacio y tiempo, concediéndonos unos segundos para elegir que película queremos rodar, que personaje queremos desenvolver y que final queremos dejar plasmado.

La sensación es como que el vacío al que has sido empujado se transforma de repente en un colchón de plumas que acaricia tu cuerpo en la caída, o como si el monstruo que habita debajo de tu cama se reformara en ropa pasionalmente desperdigada, esas tipo de cosas que vemos tan útopicas que se vuelven incitación, seducción, fascinación.

Nos encontramos embaucados en un océano de posibilidades, pero siempre hay una mano externa que nos va abriendo puertas específicas por las que quiere que pasemos, que las vivamos dormidos, a ver qué pasa!

El problema o la solución, es que todo lo que digas y todo lo que hagas va a esfumarse en suspiros y movimientos involuntarios, dejando a tu memoria la elección de recordar o no recordar.

Y así, antes de despertarnos, antes de que el sueño termine, la música desaparece, quedando en el aire sólo palabras, y efectos.

martes, 3 de diciembre de 2013

"Tal vez lo que te hace grande"

Abre los ojos, ábrelos despacio!
Estas al otro lado, define tus medallas,
araña tus palabras.

(El miedo nos trastocó, nos hizo muy pequeños, 
y en ese momento
no nos quedan vicios por perfeccionar, nuestra intimidad acaba de adelantarse,
y ya no hay trato.)

Que no te haga caer aunque te tire a dar,
que no te empañe los ojos, mantenlos abiertos,
tu rastro, no se puede borrar,
¡síguelo!
Porque todos podemos superarnos a nosotros mismos!