lunes, 15 de julio de 2013

Jaume.

Lo observo, y de repente empiezo a enamorarme a golpe de ataques de celos, asimilando el sentimiento envidioso de que a esa persona le guste más tu risa y su causante de lo que que a ti te gusta la suya y su causante. Ejerciendo la escena una fascinación casi pornográfica en cada cuerpo, haciendo que se acerquen, y se caigan uno dentro del otro; metafóricamente hablando, uno dentro del otro.

Me envidio, y quiero.
Quiero conocerlo, y busco
busco, y encuentro
encuentro, y aprendo
aprendo, y ya sé.

Se activa mi corteza cerebral y trabaja el hipotálamo segregando dopamina. 
Hallándome indirectamente drogada por otra persona, 
hallándose indirectamente alterado mi subconsciente.

Las palabras se mueven, las manos se miran, los ojos se acarician y los silencios se hablan. Descontrol literario, arte incluso, amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario