Abre los ojos, ábrelos despacio!
Estas al otro lado, define tus medallas,
araña tus palabras.
(El miedo nos trastocó, nos hizo muy pequeños,
y en ese momento
no nos quedan vicios por perfeccionar, nuestra intimidad acaba de adelantarse,
y ya no hay trato.)
Que no te haga caer aunque te tire a dar,
que no te empañe los ojos, mantenlos abiertos,
tu rastro, no se puede borrar,
¡síguelo!
Porque todos podemos superarnos a nosotros mismos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario