Dadme una cámara inagotable e impermeable,
un billete universal sin dueño y sin fecha de caducidad ,
un cuaderno con infinitas páginas que venga con un lápiz indestructible
y os daré el mundo como nunca antes lo habíais visto.
No sé exactamente cuanto tiempo necesitaré
pero estoy hablando del viaje de mi vida
no creo que la duración ni las prisas tengan sentido,
por lo menos para mi.
Cuando regrese, es posible que muchos no me reconozcan
ya que tengo pensado naturalizarme en el propio sentido de la palabra,
quizás parezca un hombre, quizás siga siendo una mujer
o quizás vuelva siendo el ser humano más bello del mundo.
No quiero GPS, no quiero bengalas o chalecos salvavidas,
no quiero móviles, no quiero tarjetas de crédito y menos aún el carnet de identidad.
Quiero ser un hijo de la naturaleza, del mundo,
quiero un nombre diferente en cada lugar en el que esté.
Me haré multinacionalista si así me lo permiten,
pero no estudiaré con libros, simplemente me limitaré a conocer
y a ser enseñada para poder ser una más.
Algo así como enriquecerse personalmente.
Mis ojos serán una película, mis brazos unos héroes,
mi vientre un superviviente, mi cerebro un testamento,
mi corazón un órgano fragmentado y disperso
y mis talones un poema.
Podrán decir que mi vida no estará hecha hasta que siente la cabeza y encuentre el amor,
ingenuos, no saben que en cada sitio al que vaya encontraré al amor de mi vida.
Razas, idiomas, costumbres y aspectos diferentes, pero siempre será la misma persona, todo lo demás es pura superficialidad.
No habrá postales ni cartas contando que todo va bien,
no habrá directamente comunicación.
Sólo os pido que me esperéis o que por lo menos no me olvidéis
porque tengo pensado volver.
Y esto, que conste,
que no es por vosotros,
es por mí!
No hay comentarios:
Publicar un comentario