Ideas trastocadas
Sólo hay que echarle un poco de imaginación.
domingo, 3 de febrero de 2013
...no una bruja
En esta ocasión y no hace mucho tiempo de ello como suelen "contar", fue la bruja de quien se enamoró el príncipe y la princesa la que se envenenó a si misma.
Fuera lo que fuese seguía siendo una princesa, no una bruja.
Utilizó galletas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario