Eres gordo, feo y creído,
pero me has enamorado.
Eres más viejo, más alto y más arrugado,
pero aún así lo has hecho.
No eres mi media naranja, sino que más bien eres mis 3/4 de sandía,
pero aún así lo has conseguido.
Eres borde, arrogante y malhablado,
pero no te querría en otro sitio que no fuera a mi lado.
Eres pobre, tienes un hijo y adicción al tabaco,
pero no puedo dejar de pensar en ti.
Así que créeme cuando te digo que te quiero y que quiero pasar el resto de mi vida contigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario