domingo, 10 de febrero de 2013

La nueva protagonista

Sin caras ni prendas visibles, solo siluetas.
Cuerpos negros, sin rasgos ni cicatrices, solo perfiles con voz.
Voces con la misión de enamorar, graves o agudas, pero nadie sin la suya.
Ojos oscuros, pero todos con visión.
Oídos invisibles, pero capaces de percibir hasta el sonido más suave.

Seríamos sosos y aburridos visualmente, pero privilegiados de poder mostrarnos desde el interior, tal como sintiésemos.
Sin gestos sucios, caras absurdas o acciones que resultasen desagradables. Con una risa sincera, una amabilidad desbordante y una imaginación inimaginable.

Nosotros pasaríamos a ser sombras con una vida; la naturaleza pasaría a ser esa vida.
Ella nos decoraría, nos situaría, nos movería a hacer cosas, nos complementaría, nos daría la belleza que no tendríamos y alegraría nuestra opacidad.
Pasaría del papel secundario tan insignificante que solía tener, a tomar el protagonismo convirtiéndose en el personaje principal. 
Concentraría la mayor atención, participando directamente en los acontecimientos narrados, dándoles sentido, ya que en su ausencia, la historia desaparecería, no habría decoración y solo quedarían en el escenario sombras perdidas. 
Sin gracia, sin final, cual obra inacabada.




No hay comentarios:

Publicar un comentario